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EL CAMINO
Antes de la lluvia el cielo muy bajo estaba pintado de anaranjado. El dormido silencio de los pájaros es interrumpido por una llovizna vertical, persistente que va plateando y agrisando el camino. El aire tiene alguna cicatriz arrastra agridulces rencores en un peregrinaje largo y penoso. De los árboles pende una melancolía crónica. A la vera del camino las flores se abren en silencio; hermoso mestizaje de colores, ilumina el camino; una incertidumbre acicateada por la esperanza.
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